martes, 17 de noviembre de 2020

REPUDIO

 










Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 17 de noviembre de 2020.





Ante los dichos de la Ministra Soledad Acuña, quienes integramos el Centro de Estudios Históricos del PENSAMIENTO Nacional y Latinoamericano (CEHPNAL), decimos que: Las declaraciones de la ministra demuestran su desconocimiento respecto a la educación cuando ataca a l@s docentes y estudiantes por pronunciarse políticamente, cómo si con sus afirmaciones no instituye una posición “politizada”.

Sus palabras atrasan ya más de un siglo, pues ignora que, en 1918 fueron los estudiantes de aquella Universidad de Córdoba los que, con su participación y compromiso por la educación, REFORMARON las estructuras educativas ya anquilosadas para así, transformar la realidad social del momento. Pero lo peor, es que lo hace con un discurso que ni durante la última dictadura llegaron a enunciar en forma tan degradante contra la docencia.

Pero no lo hace inocentemente, su actitud, cómo la del gobierno que representa, forma parte de un modelo que tiene como objetivo eliminar de la formación docente los programas – incluyendo a l@s actores que lo llevan a cabo – que abogan el “pensamiento crítico”, para adoptar el que, desde los centros de poder económico mundial, exigen a la hora de formar capital humano que les sea útil dentro del esquema de consumo que el mercado requiere. 

Y para eso no hay que “pensar críticamente”.

El despliegue de agravios hacia toda la comunidad educativa no tiene parangones. Sus palabras contienen una persecución ideológica propia de los peores momentos de la historia, no solo de nuestro país. Por mucho menos se ha perseguido, torturado, secuestrado y desaparecido a quienes “pensaban distinto” a la ministra. 

Ha convocado a l@s familiares de estudiantes a “DENUNCIAR” lo que ella llama “bajada de línea” y que en lugar de enseñar se “milita” - (parece no recordar las campañas proselitistas del PRO dentro de las aulas de escuelas primarias y secundarias, previo a elecciones).   

Responsabiliza de la crisis educativa a quienes durante el presente ciclo lectivo y con su esfuerzo, han sostenido las clases pese a la falta de recursos e insumos que ella y su gobierno debería proveer, incluso desoyendo y desobedeciendo dictámenes judiciales que, en ese sentido, les han intimado a realizar. 

Respalda sus dichos denostando la formación docente y los “profesorados”, con lo que deja a las claras que la creación de la UniCABA no ha sido otra cosa que pretender direccionar y controlar la educación terciaria a partir del trazado del modelo citado: el de los dictados por el Banco Mundial y los centros de poder hegemónico. 

Los agravios tales como: “pobres”, “fracasados”, “de izquierda” …atravesados por la negación a la participación sindical en lo atinente a la creación de planes de estudios como a todo lo que implique opinión e intervención en las instrucciones pedagógicas, habla de su descrédito hacía quienes, pese al desguace del sistema educativo, desde hace 13 años –los que responden a su gobierno -  vienen batallando por sostenerlo y afianzarlo. Sin obviar que la “pobreza” de la que habla, es producto justamente de las políticas neoliberales a las que adhiere su “pensamiento político”. Y si de FRACASOS hablamos, los últimos 4 años, los argentinos hemos padecido los que provocaron su gobierno de los cuales nos costará muchos años salir. 

Sepa la señora ministra que nuestro Centro de Estudios – tiene objetivos que distan de su mirada, para su mejor entender le damos a conocer alguno de ellos:


- Desarrollar y fortalecer la conciencia colectiva crítica, democrática, nacional y latinoamericana.

- Redefinir los esquemas pedagógicos y didácticos en la enseñanza de la historia como disciplina.

- Promover el debate integral de las ciencias sociales referidas al Sistema Educativo, teniendo en consideración el fortalecimiento de la Educación Pública a partir de la democratización de los procesos educativos, contrario a la idea de la educación como resultado de una mercancía.

- Revalorizar papel de los profesorados y de la educación Superior cómo una de las fuentes principales para la incorporación, procesamiento y producción del conocimiento en clara oposición a la imposición de la UNICABA.

Como podrá advertirse, una propuesta que va contra su política de la “anti política”, esa que promueva la agudización de las desigualdades, la instalación de una violencia estructurada y direccionada para “anestesiar” a los protagonistas principales: L@s estudiantes promoviendo el desprestigio de la docencia.

Hoy, 17 de noviembre, en un día tan caro para quienes, desde el ámbito de la militancia, en tiempos de proscripción política supimos soportar los agravios, persecuciones, encarcelamiento e incluso muertes, no podemos otra cosa que decirle a la señora ministra que con su actitud no hace más que fortalecernos y aunarnos en la búsqueda de las transformaciones sociales, que permitan una mejor calidad de vida, una mayor inclusión y equidad, el mejoramiento de la ciencia y la tecnología, la reconstrucción del aparato productivo, el avance en la salud y la educación pública, contrariamente a lo que desde su proyecto ideológico (y político) han destruido para obtener ganancias que favorecieron a las empresas nacionales y transnacionales , las que les dictan los pasos a seguir.

Y si no lo entiende, señora ministra, DEJE SU LUGAR a quien tenga alguna experiencia en el ámbito educativo, es decir en las aulas, y siga su actividad en el Estado, en el que viene...trabajando, digamos, desde hace 19 años.



CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL PENSAMIENTO NACIONAL Y LATINOAMERICANO



martes, 20 de octubre de 2020

¡QUE VIVA LA AMÉRICA LATINA!


Laura Stroppolo

Reflexión y análisis de los rasgos medulares de los “Movimientos Nacionales Latinoamericanos”: etapa superior del capitalismo-antiimperialismo. Matriz de pensamiento en relación a los problemas del colonialismo cultural: hegemonía positivista – pensamiento nacional y popular. Tensiones entre la cuestión nacional y la cuestión social. Sistemas políticos: las participaciones de la movilización popular de “los de abajo”, las contradicciones que delimitan el espacio político y el campo social. La aparición de líderes populares y la relación líderes-pueblo. Nuevo paradigma: pensamiento latinoamericano para el mundo “Vivir Bien”.

Palabras claves: movimientos nacionales - antiimperialismo – matriz de pensamiento – cuestión nacional-cuestión social.




¡QUE VIVA LA AMÉRICA LATINA!
HE ARADO EN EL MAR
Y HE SEMBRADO EN EL VIENTO
(SIMÓN BOLIVAR)

El siglo XXI despierta en una América Latina que revisa su conciencia de unidad en esa Patria Grande que nunca pudo ser. Los movimientos nacionales y populares inician un recorrido marcado por gobiernos de centro-izquierda en escenarios políticos donde la presión de la sociedad civil y los movimientos de masas renuevan sus fuerzas para hacerse escuchar. Es entonces, donde el pensamiento “antiimperialista moderno” de los albores del siglo XX se entrecruza con los aportes de los líderes de la Región, titulares de los gobiernos nacionales y populares de una década larga que hará diferencia en el análisis histórico de “Nuestra América”. La denominación “moderno”, que alude a la nueva etapa del capitalismo mundial, la etapa superior, imperialista, no implica un corte con los planteaos anticolonialista anteriores. Alcira Argumedo y su concepción de matriz de pensamiento nos permite establecer una línea de permanencia de un conjunto de ideas que se “actualizan” para dar respuesta a los nuevos desafíos históricos, nutriendo a la matriz nacional, popular y latinoamericana. La propuesta de este artículo es reflexionar sobre los llamados “movimientos nacionales latinoamericanos”, que se han venido manifestando durante el siglo XX como movimientos nacionales concretos, con característica externas específicas, para analizar aquellos rasgos sustantivos que los definen como tal: la articulación entre cuestión nacional y cuestión social, las participaciones de la movilización popular de “los de abajo”, las contradicciones que delimitan el espacio político y el campo social, la aparición de líderes populares y la relación líderes-pueblo.




El 21 de diciembre de 2012, en el solsticio de verano, Evo Morales, el entonces presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, presentó su Manifiesto de la Isla del Sol en ese sagrado territorio. Invitaba al resto de los Estados latinoamericanos a torcer el rumbo del planeta, dominado por la crisis del sistema capitalista que ha llevado a la destrucción de la naturaleza y a un consumo desenfrenado como parte de una crisis moral. Su propuesta es establecer un “socialismo latinoamericano”, de raíz nacional y popular, donde las raíces indígenas, criollas y mestizas debían ser recuperadas a través de los diálogos, las alianzas (…) entre “pueblos y comunidades”, entre “estados y gobiernos” y entre “patriotas, nacionalistas y socialistas” con “voluntad política de poder e integración regional”[1]

Enfrentar al capitalismo “salvaje” y construir la cultura de la vida a partir de esas líneas de continuidad de los valores y conceptos, marcando el “fin del NO TIEMPO y el inicio del TIEMPO” como la recuperación de esa matriz de pensamiento propio, pensamiento latinoamericano (…) el poder del trabajo, el poder de las comunidades, el poder de la solidaridad de los pueblos y de la comunión de todos los seres vivos para que juntos constituyamos la Madre Tierra y el Vivir Bien.[2]


Desde el saber popular, como tantos otros líderes de América Latina lo supieron hacer, Evo Morales expresaba los idearios de las masas reivindicando al actor social indígena, sus raíces e identidad. En una propuesta original, distante de aquellas concepciones estrechas de formas de pensamiento eurocentrista que no permiten analizar y valorar las lógicas temporales, espaciales, espirituales de nuestra región, Evo Morales convida a recuperar esa tarea pendiente de construir una América Latina moderna pero respetuosa de su identidad, donde el Manifiesto Nos impulsa hacia lo urgente: una nueva institucionalidad. Transformar las constituciones liberales para subvertir el Estado, donde el Pueblo deje de ser beneficiario y sea protagonista en la construcción de un futuro digno.[3] Será la toma de conciencia de esa “doble colonización”, del “doble encubrimiento cultural” que moldeó en América Latina un “modelo europeo” de cultura que buscó justificar las formas de colonialismo, hipotecando el futuro, lo que permita la transformación. 


Martí intentó romper esas superposiciones culturales, yuxtaposiciones que encubrieron la identidad de nuestros pueblos. Refirió a la necesidad de recuperar la naturaleza de la sociedad latinoamericana, como lo propio, lo indígena, lo mestizo, pero dejando fuera lo hispano. Pregonó que los pueblos de América no podían seguir mirando hacia Europa, acomodándose a las formas universales extranjeras. Pero la incapacidad no 
está en el pueblo, decía Martí, sino en los que quieren regir los gobiernos de nuestros pueblos El espíritu del gobierno ha de ser del país. La forma del gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país (Nuestra América; pp.337). Complementaría Arturo Jauretche con su idea de “Política criolla –Política científica”, refiriéndose a Juan B. Justo y su calificación sobre la política criolla como todo aquello que no era científico y política científica como la de los países cuyos partidos políticos Justo buscaba imitar. Leopoldo Zea agregaría su idea del proyecto asuntivo, no negar la herencia hispánica, no dejar de ser críticos con ella, pero tomarla para sacar a flote nuestro mundo oculto, encubierto. Los pensadores antiimperialistas modernos reimpulsaron el unionismo continental del siglo XIX expandiendo un pensamiento nacional y popular desde las nuevas formas de identidad concebidas desde la necesidad de terminar con la dominación oligárquica de nuestras sociedades, cuestión sustantiva de las luchas por la modernización. Pero, expresa Piñeiro Iñiguez[4], si este movimiento no logró ser considerado parte de las nuevas ideas, fue por la relativa ausencia de intelectuales de fama entre sus adherentes. Sin embargo, serán los movimientos sociales del siglo XX y XXI los que lleven adelante la tarea de modernización económica y social afirmando la identidad latinoamericana ¡Qué sea inclusiva!

Conversatorio


 

sábado, 17 de octubre de 2020

EL 17 DE OCTUBRE DE 1945. ENTRE LA MEMORIA Y LA HISTORIA.

 

 

EL 17 DE OCTUBRE DE 1945. ENTRE LA MEMORIA Y LA HISTORIA.

Juan Carlos Cantoni

 

 

¡Cielito, cielo que sí!

¡Cielito del 17!

¡Cielito del General!

                                                                                                                            Que cumple lo que promete!

 

Agüita que vas corriendo

Repara mi condición.

Liberada de mis males

Por Evita y por Perón

 

Tengo todo. Humilde sigo.

Por eso guardo mi fe.

Si el General me lo ordena

“Presente!”, contestaré.

  Anónimas[1]

 


 

                Estas coplas, por su carácter anónimo, son un producto folklórico, vale decir,  de auténtica creación popular. Tienen características similares a las coplas y cantares históricos del siglo XIX. Cantares que nuestra  literatura registra y nuestros antropólogos y folkloristas rescatan y estudian como  evidencia  del sentir y pensar popular. Tienen además otro valor, el que le confiere la historia cuando se piensa  y se escribe desde la base de ese actor colectivo, que llamamos pueblo. Estos materiales no son  solo componentes pintorescos sino  legítimas fuentes  de la expresión colectiva de quienes fueron testigos y actores anónimos, pero reales, del 17 de octubre de 1945..

 

            Nuestra intención es abordar el tema del 17, teniendo en cuenta el carácter de acontecimiento cuya trascendencia histórica, ha movido a intensos debates. Estos debates han sido sesgados por distintas ópticas ideológicas, casi siempre destinados a dar explicación, a resultados políticos negativos. Los distintos puntos de vista de los “varios  antiperonismos  pretenden encontrar en el acto originario del movimiento,  una auto justificación de sus fracasos políticos.

            Frente a estas actitudes las producciones peronistas encuentran en el 17 la exaltación triunfal, del hecho originario del proyecto nacional y popular, de independencia  económica y transformación social. Por esa razón  el peronismo dio al 17 de octubre el valor de un  hecho fundacional, que sus opositores  consideraron “mito” entre muchos otros,  construidos deliberadamente y al servicio de políticas de  “manipulación de masas.”

            Consideraremos inicialmente algunos testimonios, visión de “testigos calificados” por su condición de historiadores; para más adelante: las “teorías explicativas”  emergentes de la consideración de los hechos en su trascendencia y como constitución de la “identidad popular”

            Es frecuente en la historiografía, apelar al testimonio de los actores políticos, obreros, empresarios, etc, para indagar acerca de las “intencionalidades”  y proyectos sectoriales que eclosionaron en aquel 17 de octubre de 1945.  

            Reproducirlos aquí, excede los límites de este trabajo. No obstante  
corresponde señalar que, en su mayoría reflejan dos aspectos que han dado pie a distintas interpretaciones del acontecimiento. Por un lado marcan la sorpresa y hasta el estupor por la presencia de “esas multitudes” desfilando por las calles céntricas de Buenos Aires;  por otro,  el carácter  espontáneo de su movilización.

            No era la primera vez que las “multitudes” ocupaban el espacio público del centro,  si se recuerdan la ocupación de la Plaza para escuchar la palabra de Uriburu en septiembre de 1930, o en el acompañamiento de los restos de Yrigoyen en su sepelio. Lo que en este caso asombraba era su carácter espontáneo, festivo y fundamentalmente su composición social. Una franja que surgía de los suburbios industriales de la Argentina en transformación, y que,  para muchos,  era el inicio triunfal de una revolución  en paz; para otros la súbita reaparición de una “barbarie” no redimida y ominosa. Vale la pena transcribir la apreciación de un intelectual de la época, visión a la que se mantuvo fiel hasta su muerte:

 

           “Era así mismo la Mazorca, pues salió de los frigoríficos como la otra salió de los saladeros. Eran las mismas huestes de Rosas ahora enroladas en la bandera de Perón, que a su vez era el sucesor de aquel tirano (…) Y aquellos siniestros demonios de la llanura que Sarmiento describió en el Facundo, no habían perecido. Están vivos en este instante y aplicados a la misma tarea, pero bajo techo en empresas muchísimo mayor que las de Rosas, Anchorena, Terrero y Urquiza. El 17 de octubre salieron a pedir cuenta de su cautiverio, a exigir un lugar al sol, y aparecieron con sus cuchillos de matarifes en la cintura, amenazando con una San Bartolomé del barrio norte. Sentimos escalofríos  viéndolos desfilar en una verdadera horda silenciosa con carteles que amenazaban con tomarse una revancha  terrible”  [2]

 

            Seleccionamos el testimonio de tres historiadores, no como quienes reconstruyeron con interés científico la historia contemporánea de los argentinos, sino en su calidad de contemporáneos de  aquellos días.

            De sus testimonios es posible rescatar su visión, cómo vivieron, cómo experimentaron  un tempo cuya magnitud y trascendencia histórica no estaban en condiciones de dimensionar.

             Muchos de nuestros historiadores han incursionado en la autobiografía, desde el Deán Funes hasta Tulio Halperin Donghi, pasando por Vicente Fidel López, Carlos Ibarguren, Ramón Cárcano, José Maria Rosa o Julio Irazusta, entre otros.  Desde sus escritos se plantea un desafío  a la interpretación y rescate de lo que realmente les impactó de su tiempo y lo que proyectan sobre el mismo desde su condición profesional. No obstante tienen un innegable valor historiográfico, merecedor de un estudio que también excede los límites de este trabajo.

            Ahora bien, de acuerdo con el tema, hemos elegido a José María Rosa[3], Felix Luna[4] y Tulio Halperin Donghi.[5]

            Una ubicación temporal de los autores con respecto al año de 1945, nos permite inicialmente identificar su condición generacional y su nivel de formación alcanzado.        


Así,  José Maria Rosa  había nacido en Buenos Aires el 20 de agosto de 1906, en el seno de una familia patricia, fuertemente vinculada a la tradición roquista. En octubre de 1945, a los 39 años  se desempeñaba como abogado, titulo que había obtenido en 1926. Su trayectoria en el foro y en la justicia lo llevó a participar en la intervención a la provincia de  Mendoza  durante el gobierno de Uriburu. En  Santa Fé también se desempeñó en la enseñanza  universitaria y en la Justicia. Por aquellos años militó en las filas del Partido Demócrata Progresista de Santa Fe. A fines de la década de los ´30, ya identificado con el nacionalismo, publicó sus primeras obras. En 1938 se vinculó con los grupos “federalistas”, núcleos originarios del revisionismo histórico santafesino, y de allí comenzó su carrera como historiador  “heterodoxo” frente a la hegemonía de la historiografía liberal mitrista.

lunes, 12 de octubre de 2020

“La cuestión colonial”

 


“La cuestión colonial”   

Prof. Araceli Ibañez    

El siguiente escrito pretende abrir el debate acerca de la cuestión colonial entorno a la Conquista y expansión española sobre el territorio americano. Desde fines del siglo XV hasta el último cuarto del siglo XIX, vastas regiones quedaron bajo el poder de la Corona española que, a lo largo de esos siglos, elaboró una legislación que caracterizó los dominios de la monarquía compuesta en el antiguo régimen. La diversidad regional, étnica y cultural se complejizó con el avance de los años. ¿Es posible entonces caracterizar la sociedad novohispana de mediados del siglo XVI en los comienzos de los contactos, con la de fines del XVIII? ¿podemos afirmar que la colonización implicó integración? El estudio del espacio peruano ¿alcanza para contextualizar las formas de trabajo forzado indígena en toda la expansión del sur del continente?. Las preguntas que surgen son diversas e inmersas en las discusiones que historiadores, entre otros especialistas, presentan sobre el largo espacio de tiempo que constituyó la dominación española sobre los territorios de ultramar.

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jueves, 24 de septiembre de 2020

CUADERNOS DE HISTORIA NACIONAL N°1 A 65 AÑOS DE LA REVOLUCION LIBERTADORA PARTE 1: Prof. juan Carlos Cantoni

 Entre tanto clima  destituyente de los continuadores del golpe cívico militar perpetrado en 1955 nosotros , los herederos de aquellos que levantaron las banderas de una Patria Libre, Justa y Soberana hacemos el INNEGABLE DERECHO AL EJERCICIO DE LA MEMORIA a través de estos  Cuadernos de Historia que hoy lanzamos para  enfrentar esas endebles, falaces y criminales actitudes que buscan en el olvido, sepultar las felonías y traiciones de sus negras historias. 

El colectivo del CEHPNAL, considera que toda historia antes que científica es política, haciendo propia la idea del gran historiador Enrique Florescano, y por tal motivo a la antipolítica de los que se apropian de símbolos como la bandera nacional y  niegan a la soberanía del pueblo al reclamar ceses o avasallamientos a las legítimas autoridades nacionales hemos decidido hacer nuestro aporte al campo de la política con aquello que sabemos manejar: Las ideas; mientras esperamos el momento en que la pandemia nos permita retomar a eso que es nuestro por herencia, sangre derramada, lucha  e historia: LAS CALLES


CUADERNOS DE HISTORIA NACIONAL N°1 A 65 AÑOS DE LA REVOLUCION LIBERTADORA PARTE 1: Prof. juan Carlos Cantoni

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domingo, 30 de agosto de 2020

Todos sabemos quién fue Ana Frank pero ¿quién es Gustavo Iaies?



Prof.Claudia Rodriguez. (Boletín del CEHPNAL: "Pedagogía para la Liberación")

Gustavo Iaies es autor de una nota de opinión titulada: La educación en tiempos de pandemia: no les propongamos a los chicos el camino de Anna Frank. La publicación fue realizada por el diario  Clarín con fecha  27/08/2020, y corrió por las redes junto con repudios meritorios de diversos espacios docentes.
El autor,  es más que un pedagogo: licenciado en Educación por la UBA;  magister por la Universidad de San Andrés, dueño de establecimientos educativos, autor de libros de pedagogía y director  del Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP) que sostiene  la Fundación Luminis.
 Es decir que, su trabajo entre tantos es  para esta Fundación, sin fines de lucro, relacionada internacionalmente a cuestiones de formación docente;  asimismo es parte activa  del  Grupo de Empresas y Fundaciones (GDyF) entre las que se encuentran: Pérez Companc, Telecom, Loma Negra, Beccar Varela, Bunge y Born, Farmacity y Fundación Noble –Grupo Clarín entre otras firmas.
Además, su producción académica está sostenida por editoriales de renombre en el mercado que, como sabemos, son parte de un entramado de variados medios de comunicación transnacional que comenzaron la compra de editoriales nacionales allá por los 90.
 Por lo tanto, como CEHPNAL, repudiamos no sólo el artículo de Gustavo Adrián Iaies  sino su posición como formador de opinión y productor de conocimiento académico; ya  que sus aportes  atentan contra una Pedagogía que se precie de soberana.  

sábado, 15 de agosto de 2020

¿Historia social? La shadow university al frente de un nuevo paradigma


Prof. Julian Otal Landi. Inst.Sup.Prof. “Dr.J.V. González”.
 La política ejercida por el peronismo en materia universitaria había conllevado al alejamiento y la separación de numerosos catedráticos que, opuestos al programa nacionalista “totalitario” del gobierno optaron por conllevar sus estudios y la ampliación de los mismos al margen de la tarea oficial, desarrollándose principalmente en el Colegio Libre de Estudios Superiores.
Muchos lo alternaban con las cátedras adquiridas en Uruguay y en ambiciosos trabajos de campo historiográfico que tenía por fin renovar el paradigma hegemónico, por otro lado, en amplia decadencia y sin un proyecto alternativo coherente por parte del peronismo (1).
Uno de los principales referentes de esta renovación será José Luis Romero, fundador de la revista Imago Mundi que albergaba a otros ex catedráticos como Francisco Romero, Vicente Fatone, Roberto Giusti, Jorge Romero Brest, Alberto Salas, Jaime Rest, Tulio Halperin Donghi. Al decir de éste último: “la generosidad de Alberto Grimaldi hizo posible la publicación de Imago Mundi, esa revista de historia de la cultura en por primera vez la historiografía argentina ofrecía una imagen de conjunto de sí misma más allá de la historia nacional e hispanoamericana”.
Posteriormente, el propio Romero asumirá que el verdadero motivo de ese emprendimiento era realizar “una universidad preparada, una shadow university preparada para reemplazar a la otra”. El puntapié de la renovación historiográfica se llevará a cabo luego de la caída del peronismo en setiembre de 1955 y con la llegada al poder del gobierno de facto denominado Revolución Libertadora. Lo curioso será que el auge renovador que emprendería la Historia Social a nivel oficial será perpetrado entre dos denominadas revoluciones: la mencionada anteriormente y la Revolución Argentina encabezada por el general Onganía, que, mediante la denominada noche de los bastones largos en 1966, destruiría en magnitud los espacios construidos por este paradigma historiográfico.


Con el gobierno de la “Libertadora”, José Luis Romero será designado interventor de la Universidad de Buenos Aires (1955/56). Asimismo, Halperín Donghi ocuparía el cargo de Decano de la Facultad de Filosofía y Letras y rector de la Universidad del Litoral en 1957. La aparición de la llamada Historia Social se produciría bajo la acción del interventor Romero, cuando se crean los Institutos de Sociología, a cargo de Gino Germani y de Economía, a cargo de Julio Olivera, al tiempo que nace la cátedra de Historia Social General.
La mencionada corriente historiográfica está sumamente influenciada, aparentemente, por la llamada Escuela de los Annales, iniciada en Francia en 1929, por Marc Bloch y Lucien Febvre. La relación que podía haber tenido Romero con el renombrado historiador Fernand Braudel en sus cuantiosos viajes a América, pueden haber servido de influencia directa. La Escuela Histórica de los Annales se caracterizaba por la interdisciplinariedad cuyo fin es abordar las distintas problemáticas para enriquecer el objeto de estudio, y también su carácter supranacional, que en cierta medida habían sido defendida tempranamente por Marc Bloch y Henry Pirenne quien defendería la necesidad de abandonar los marcos nacionales y abrirse a las perspectivas comparativas.
La necesidad de una búsqueda de una nueva corriente que abandone la postura conflictiva de la corriente revisionista y la falta de sentido de la Nueva Escuela para ese entonces, fue planteada por Tulio Halperín Donghi en un número especial de la revista Sur que saludaba al gobierno de facto: “La historiografía argentina seguía encerrada sobre sí misma, vivía, si es que puede decirse que vivía, de la gran herencia del romanticismo liberal, sobre la cual se habían construido los esquemas aplicables a la historia argentina, a mediados del siglo XIX “.
La Nueva Escuela con Emilio Ravignani había rechazado la imagen heredada de la época de Rosas, como periodo de lucha cerrada entre la libertad y la tiranía. Pero no supo con qué reemplazarlas. “Los revisionistas no revisan los esquemas heredados; invierten tan sólo los signos valorativos que tradicionalmente marcaban a cada uno de los términos en ellos contrapuestos… La investigación historiográfica debe permanecer cerca de los problemas vivos de nuestro tiempo. No significa esto que debe trasformar las luchas del pasado en una alegoría de las del presente; debe sí alcanzar esa forma de actualidad que es propia de la historia... “La investigación debe además apoyarse en una cultura histórica más sólida y moderna; es intolerable que de los debates en los que se decide la suerte de su disciplina los historiadores argentinos suelan no tener siquiera conocimiento. “La Liberación no sólo implica el fin de la dura presión del estado contra toda actividad cultural seria, no sólo permite esperar razonablemente que dentro de la penuria de los años que vienen esas actividades podrán contar con auxilios, ya que no cuantiosos, sensatamente distribuidos de origen estatal. (...) la hora de la Liberación significa algo. Significa que se inaugura un nuevo modo de dar testimonio de una lealtad tan duramente mantenida en los años que pasaron. Un modo a la vez más sincero y más audaz, cuya sinceridad y audacia no se han de ejercer ya polémicamente sobre los adversarios, sino sobre el propio pensamiento y las propias costumbres intelectuales moldeadas por un decenio de convivencia, aunque sea hostil, con la dictadura” (2).

lunes, 10 de agosto de 2020

La cuestión peronista y las Ciencias Sociales

 Charla con el Prof. Juan Carlos Cantoni en la cátedra de Historia de la Historiografía del Prof. Julián Otal Landi - Instituto superior del Profesorado Dr. Joaquín V. González

domingo, 2 de agosto de 2020

A DOS AÑOS DE UN HECHO DOLOROSO


“...escuelita de un rincón de la tierra, simple barracón de cinc y madera, descascarado; podridas sus puertas; raídos sus pisos; con latas y cartones por vidrios; con un grupito de maestros salidos de la entraña de la realidad más que de cartapacios pedagógicos, como sostenedores e inquietadores...”



Con estas  palabras de Jesualdo Sosa, maestro y militante político uruguayo, recordamos a Sandra Calamano  y Rubén Rodríguez, Trabajadores de la Educación de la escuela N° 49 del partido de  Moreno, provincia de Buenos Aires.



 A dos años de tanta negligencia planificada  por el  estado provincial,  de la mano de   de la entonces  gobernadora electa María Eugenia Vidal y su  director general de escuelas  Sánchez Zinny, reforzamos los reclamos.



Exigimos verdad, justicia y cárcel a los responsables de esta “muerte anunciada”.


Anuncio que Sandra concretó de  puño y letra para gritar a cuatro vientos  las peligrosas deficiencias de infraestructura que privaban de un cocido caliente a los estudiantes.  Sin embargo nadie vio. Nadie escuchó.



  Desde esa escuelita de un rincón de la tierra las familias, los compañeros y compañeras trabajadores de la Educación junto a los niñes del distrito de Moreno, nos enseñan que nunca dejaremos de incomodar  e inquietar a quiénes atenten  contra nuestra Escuela Pública.


imagen cedida por el artista plástico Santiago Vilas

domingo, 26 de julio de 2020

Poemas a Eva de Mario Sosa Tella



                                                       

Eva

como el labio quieto del volcán

entra en la ciudad

y arden en su centro las pasiones

y la voluntad



Eva

como el ala de la soledad

en la multitud

de maravillados indigentes

es la reina y es luz



Diamantes, alpargatas

y un lugar

para torcer el hambre más urgente

tanta rabia y amor



Eva

como el blanco de un odio infernal

puesto a madurar

en la sed de los terratenientes

almas turbias del mal



Eva

como leche, manzana y maná

madre popular

de los pobres y los insurgentes

tan argentina…



EVA PERÓN O LA CONSTRUCCIÓN DISCURSIVA EN TORNO AL ETHOS MISIONAL



RUBÉN FRANCISCO LASSO – MARTA ÁNGELA CAMUFFO

Pertenencia Institucional: UNTREF/ISP “Joaquín V. González” - UBA

El trabajo fue presentado en Primer Congreso de Estudios sobre el Peronismo:La Primera Década Organizado por la Red de Estudios sobre el Peronismo Mar del Plata los días 6 y 7 de noviembre de 2008.





INTRODUCCIÓN

La figura de María Eva Duarte de Perón ha sido identificada con la manifestación de los sentimientos.  Idea que remite a la concepción peronista de género, suponiendo cierta preponderancia de racionalidad, de parte de hombre y de intuición en la mujer.[1]  Aunque, en stricto sensu el discurso político no centra su estudio en cuestiones de género.
Los estudios en torno a Eva Perón son de diversa índole: según el parecer de personas de su entorno (Jamandreu, Lagomarsino de Guardo), o escritores que abordaron su vida desde diversas perspectivas ideológicas (Main, Sebreli, Borroni y Vacca, Navarro, Barnes, Chavez, Dujovne Ortiz); abordando algún aspecto de su accionar público (dos Santos, Bianchi) o privado (Sucarrat); e incluso, de modo colateral (Waldmann, Sigal y Verón, Crassweller).[2]
Distintas facetas de la personalidad de Evita se abordó la obra publicada acerca de ella.  Si bien esos estudios han tratado su palabra, quedó esta constreñida a la literalidad del texto impreso –el enunciado-, soslayando el análisis lingüístico de sus textos, que es el objetivo principal del presente estudio.
Este trabajo se enmarca dentro del análisis del discurso político, entendido como la posibilidad de construir un espacio simbólico para configurar identidades colectivas y resolver a futuro problemas del presente.  Conviene diferenciar enunciado de enunciación.  El primero alude al contenido del discurso, en cambio la enunciación es la relación del que habla con aquello que dice, construyendo dos imágenes: la del sujeto que habla –enunciador- y la de aquel a quien se dirige –destinatario.[3]
Al respecto, el discurso político no queda adherido a la palabra, interpretando la enunciación de raíz política como un elemento inscripto en una práctica social, circulando alrededor de cierto público y en relación con los vínculos de poder que se establecen.[4]
Los medios discursivos que se emplean para influir sobre el auditorio son, según Aristóteles, el logos (revela la razón), el ethos (imagen de sí) y el pathos (lugar de la emoción).  Del ethos participan tanto la persona real que habla –locutor- como aquello que representa en ese momento –enunciador.[5]  
Por ser la esposa del Presidente de la República, Gral. Juan Domingo Perón, Eva Duarte en su rol de locutor tiene derecho a la palabra y funda su legitimidad sosteniendo una presencia de carácter político.  Al no detentar ningún cargo en la esfera gubernamental, Eva Perón se constituye en un líder informal, entendiendo por tal al que ejerce un poder sin ocupar ninguna función informal en el Estado.[6]  También aparece otra realidad del hablante: aquella que permite la elaboración de una identidad discursiva; es decir, cierta figura del sujeto que enuncia.
La identidad del sujeto se vehiculiza por medio de representaciones sociales que configuran imaginarios socio discursivos, porque el sujeto expresa y pone en acción ideas que tienen valor no tanto por sí mismas, sino por el sujeto que las enuncia.  En consecuencia, el hombre político debe ser creíble, generar confianza en su poder de realización; y, a la vez, debe lograr la identificación hacia su persona obteniendo la adhesión a su pensamiento.
Existen diversas posibilidades para que el ethos se convierta en un discurso creíble y capaz de permitir la identificación.  Es propósito de este trabajo investigar qué particularidades del ethos se hallan presentes en el discurso de Eva Perón: y al mismo tiempo, cómo consiguió crear determinada imagen de sí que proyectó en sus receptores generando adherentes y opositores.
Nuestra hipótesis de trabajo sostiene que Eva Perón se constituye en tanto modelo a seguir, usando una metáfora, Evita se presenta como un espejo que el auditorio debe imitar.  Este es el ethos, la estrategia de su discurso político. 
Para su demostración, siguiendo a Charaudeau,[7] se abordarán procedimientos de orden lingüístico –expresivos y enunciativos- y estrategias –credibilidad e identificación- empleadas en la producción discursiva de Eva.

PROCEDIMIENTOS LINGÜÍSTICOS UTILIZADOS POR EVA PERÓN
Los procedimientos lingüísticos son, entre otros, aquellos capaces de producir un ethos., dependiendo de las circunstancias que presiden su empleo, por ejemplo: valores de época, situación de comunicación y personalidad del orador.  Pueden ser clasificados estos mecanismos lingüísticos en expresivos y enunciativos.  Los primeros tienen que ver con la forma oral de la palabra, pues cada locutor tiene su manera de comunicar, que a su vez se asocia con juicios intuitivos y representaciones.  En el político se distinguen como procedimientos lingüísticos expresivos, según Charaudeau, el “hablar”: “bien”, “fuerte”, “tranquilo” y “local”.