domingo, 31 de mayo de 2020

El rol de las representaciones sociales en la construcción de liderazgos democráticos en la Argentina contemporánea



                      Rubén Francisco Lasso*


*Docente en el Instituto Superior del Profesorado “Dr. Joaquín V. González” y la Universidad Nacional de Tres de Febrero.



Introducción
La última dictadura militar supuso la suspensión tanto del estado de derecho como  del ejercicio de la práctica política partidaria. Los políticos fueron considerados por los uniformados como responsables de la crisis económica y la violencia social, que los últimos sostenían venir a resolver. En este sentido, los miembros del nuevo régimen reactivaban en el imaginario colectivo el modelo clásico instalado por ellos en el país, por el cual se atribuían el rol de reserva moral de la República, una especie de meta-grupo social no contaminado con la situación y sin intereses particulares,1 características opuestas a las que adjudicaban a los políticos.
Luego de los bíblicos siete años de vacas flacas que duró la última dictadura militar, la recuperación de la democracia se debió al fracaso del proyecto económico neoliberal, a la derrota frente a Gran Bretaña en la guerra de las islas Malvinas y a la difusión masiva de los crímenes cometidos, denunciados por distintos actores político-sociales desde el país como por los organismos internacionales de derechos humanos. Pero, ¿cómo encarar la nueva etapa que se iniciaba en la sociedad argentina?, ¿qué posicionamiento tomar frente a los temas cruciales de la reconstrucción democrática?, ¿cómo encarar la relación con las Fuerzas Armadas? y ¿cuáles eran las características y las necesidades de esa sociedad de la que formaban parte y a la que querían conducir? Tales interrogantes pueden develarse a partir los discursos de asunción de los presidentes que lograron ser elegidos por la ciudadanía, luego del último período dictatorial. Su análisis constituye el objeto de estudio de la presente investigación. La misma centrará su atención en cómo influyeron las representaciones sociales en relación con la democracia.
Se sostiene como premisa que las  representaciones  sociales  pueden  develarse  de las expectativas y temores presentes en los discursos presidenciales; que ellas están condicionadas por el contexto histórico en el que se produce la asunción a la primera magistratura del país; y que las mismas influyeron en la elección de determinadas estrategias discursivas y argumentativas. La transición de un período de facto a la democracia plena reclamó el desarrollo de un entramado discursivo que les permitiera a los actores políticos interesados en asumir la presidencia de la Nación resultar vencedores en la contienda electoral. El estudio de esas matrices discursivas permitirá observar cómo percibieron los mandatarios la sociedad y cómo las representaciones que tenían respecto de ella desencadenaron su discurso público.

El concepto de transición fue conceptualizado por Guillermo O’Donnell “como el intervalo que se extiende entre un régimen político y otro [delimitado] de un lado, por el inicio del proceso de disolución del régimen autoritario, y del otro, por el establecimiento de alguna forma de democracia…”2 Sin embargo, varios investigadores en la década del noventa observaron que un enfoque político-institucional se mostraba insuficiente y que era necesario incluir al proceso de transición el cambio de modelo económico;3 idea que surgió en ocasión de la crisis argentina de 1989 y que volvió a ponerse en evidencia en la acaecida en 2001, similares a las que acontecieron en otros países de la región. Así, y a diferencia de la idea sostenida por el prestigioso politólogo argentino, se piensa que debe replantearse la noción misma de transición, incluyendo al institucional los aspectos económico y jurídico. El último se propone agregar en este trabajo, pues se considera que la transición no concluye cuando asume un presidente por el voto popular ni porque se aplique una economía de desarrollo e inclusión social sino, también, cuando la Constitución regule  las relaciones sociales y, por lo tanto, los hechos criminales cometidos por el Terrorismo de Estado se juzguen de acuerdo a las leyes de la República, situación que aún no ha finalizado.4

Mujeres de acción en el mayo cordobés del 69.



Mujeres de acción en el mayo cordobés del 69.
La lucha activa de las mujeres en la rebelión popular

 Profesoras Magdalena Ailín García y Cecilia Giacci


“… toda revolución ha sido precedida por un intenso trabajo de crítica, de penetración cultural, de permeación de ideas a través de agregados humanos al princi­pio refractarios y sólo atentos a resolver día a día, hora por hora, y para ellos mismos sus problemas económico y político, sin vínculos de solidaridad con los demás que se encontraban en las mismas condiciones…” Antonio Gramsci

La gran gesta popular que fue el Cordobazo aquel 29 y 30 de mayo de 1969 nos hace replantearnos como historiadoras y mujeres de nuestra época,  por qué en la historiografía argentina, no se puso el foco también en los cuerpos de las mujeres en aquellas significativas barricadas retratadas en todos los libros de historia.
De una imagen[1] bastante recordada para el imaginario social, donde Agustín Tosco levanta las banderas del sindicato de Luz y Fuerza (uno de los primeros sindicatos en organizar y llevar a cabo el Cordobazo) nos cuestionamos esa pregunta  de la mujer en la historia:



Foto: José Ardiles[2]

En estas imágenes se pueden notar la columna del Sindicato de Luz y Fuerza, y se observa a Agustín Tosco junto con otros compañeros encabezando la co­lumna, pero conjuntamente a un costado, se puede advertir a unas mujeres llevando banderas de ese gremio bien adelante junto con los compañeros:
¿Quiénes eran esas mujeres? ¿Cuál era su papel? ¿Había otras mujeres en esa manifestación? Lo que además nos llamó la atención fue que generalmente la reproducción de esa imagen está recortada en las distintas publicaciones que aparece, mostrando sólo la columna a los hombres y sobre todo la figura de Agustín Tosco.
¿Tuvieron las mujeres entonces una participación activa en el Cordobazo como los sindicalistas hombres, obreros o estudiantes? ¿Eran estudiantes, obreras, o dirigentas gremiales también? Si aparecen en una imagen movilizándose junto con otros trabajadores, ¿por qué no se las nombra?, ¿por qué si las mujeres fueron partícipes en esos espacios públicos, incluso en masas, siguen silenciadas u omitidas?

martes, 19 de mayo de 2020

Patria e identidad en las fiestas


Patria e identidad en las fiestas
Teresa Eggers-Brass

La sentencia “El 25 de mayo de 1810 nació la Patria” está totalmente naturalizada
en la población argentina.[1] Sin embargo, concita sonrisas de desdén entre muchos historiadores académicos.
Tiene sentido preguntarse ¿qué es la Patria? ¿En qué estamos pensando cuando hablamos de Patria, y qué idea se tenía en 1810 sobre lo que era o lo que querían los revolucionarios que fuera la Patria?
Si vamos a las fuentes, o sea, al Plan de las Operaciones que el Gobierno Provisional de las Provincias Unidas del Río de la Plata debe poner en práctica para consolidar la grande obra de nuestra libertad e independencia, se habla del “sacudimiento de una nación”, de las medidas “más conducentes para la salvación de la Patria”, del “emprendimiento de la obra de nuestra libertad”. Este Plan de Operaciones, proyecto de Manuel Belgrano, aprobado por toda la Junta el 18 de julio de 1810 y escrito por Mariano Moreno, muestra bien a las claras que el nacimiento de la Patria fue el 25 de mayo de 1810. En el desarrollo del Plan, Moreno lo precisa, y diferencia a la Revolución de los proyectos anteriores: “aunque algunos años antes de la instalación del nuevo gobierno se pensó, se habló, y se hicieron algunas combinaciones para realizar la obra de nuestra independencia ¿diremos que fueron medios capaces y suficientes para realizar la obra de la independencia del Sud [...]?”
El historiador Tulio Halperín Donghi, hace algunas décadas, aseveraba:
“La independencia va a significar la identificación de la causa revolucionaria con la de la nación, nacida ya de un curso de hechos que (...) es irreversible”.
Con esto, afirmaba que la nación había surgido con el irreversible curso de hechos iniciado con la Revolución de Mayo.
Como bien afirma Benedict Anderson, la nación es una construcción colectiva.[2] Esa creación estaba en sus primeros pasos en 1810, cuando todavía no se podía asegurar cuáles de los territorios integrantes del Virreinato del Río de la Plata se iban a plegar al proyecto, o quedarían bajo la dominación de Buenos Aires.
Si bien nuestro país recién en 1816 proclama la independencia como Estado, quienes integraron la Primera Junta de Gobierno Patrio estaban conscientes de su
papel fundador de una nueva nación. No lo podían exteriorizar por una cuestión de conveniencia política, por lo que cuidaron en los documentos oficiales de mencionarlo. Pero se ocuparon de instalar en la conciencia ciudadana la importancia del acontecimiento, mediante los festejos de la Revolución: las Fiestas Mayas. Desde el 25 de mayo de 1811, esta celebración duró varios días, y, como en las fiestas patronales coloniales, se organizaron festejos por barrios. Las Provincias Unidas del Río de La Plata todavía no se

LA HISTORIA FALSIFICADA (*)

LA HISTORIA FALSIFICADA (*)
Prof. Ricardo Boserup. 

En la “Historia Falsificada”, Ernesto Palacio, su autor,  hace alusión a la Resolución adoptada por el Poder Ejecutivo Nacional, ante la visita del Presidente Getulio Vargas (Mayo de 1935), cómo una forma de limar asperezas con el gobierno de Brasil ante viejos conflictos limítrofes y mediante la cual se creaba una “Comisión encargada de revisar los textos usadas en la enseñanza media” [47] La medida buscaba incentivar los vínculos amistosos en tanto “…no se llegue a desfigurar la verdad histórica y a hacer de Ituzaingó un empate riguroso”.  (ibíd.)
De allí el autor da a entender que es obra del Estado, a través de la Escuela, quién debe preocuparse y responsabilizarse en la enseñanza y la formación de futuras generaciones. Auspicia el cambio de los métodos de enseñanza de la historia argentina, en especial de la escuela primaria en la que se ha corrompido la inteligencia de los niños…” con errores que perturbaran su juicio toda la vida”. (48).
Palacio hacer un recorrido en cuanto a cómo la historia ha influenciado en la moral y la formación intelectual de los niños y jóvenes a lo largo de diversas civilizaciones antiguas en las que aquellos historiadores a través de sus narraciones, otorgaron particular importancia a la enseñanza de la historia.
En dicho sentido pone énfasis en lo referente, al momento de escribir esta obra, en hacer hincapié en la forma de establecer una tradición nacional homogénea, ante la oleada de corrientes inmigratorias llegada al país (antes y después de la formación del Estado Nación), por lo que debe contarse con una educación que supla la multiplicidad de las tradiciones familiares.
Las condiciones culturales y de conocimiento de sus propias historias, son en general, comunes a todas las naciones que han transitado por generaciones los pueblos y que se han transmitido durante siglos en forma solidaria desde valores que solidifican vínculos inseparables e indestructibles. Ese sentir, dice Palacios, se encuentra ausente en los escritos, salvo en “ciertos núcleos de largo arraigo a la tierra”.
Ante dicho panorama, Palacio sugiere ir por “… una comunión espiritual en una idea nacional, que absorba, transforme y convierta en bien colectivo las diferencias originarias”. Aquí es cuando le otorga a la historia la relevancia para llevar adelante esa unidad con el objeto de otorgar a futuro, el sentido de una “misión argentina específica en el mundo y que comprometa en su cumplimiento a todos los nacidos en nuestro suelo”. (50)

jueves, 14 de mayo de 2020

REPUDIO A VANDÁLICO ATAQUE


Desde el Centro de Estudios Históricos del Pensamiento Nacional y Latinoamericano (CEPHNAL), integrante del Dto.de Historia del I.S.P. “Dr. J.V. González”, repudiamos los hechos de vandalismo contra los Murales del Polideportivo del Normal 7, y que comparte con los Comerciales 8 y 25, y el Centro Cultural la “Casona de Teresa” en Homenaje a estudiantes desaparecidas de esos establecimientos. Así también, recientemente fueron dañadas las baldosas de las veredas de la institución, que fueron realizadas y colocadas por las comunidades educativas, Vecinos de Almagro y familiares de las compañeras desaparecidas.                                                                                                                  Vivimos un tiempo difícil y nos es imposible manifestarnos personalmente para visibilizar nuestro repudio.                                                                Sentimos que no podemos silenciar estos hechos. Por eso, una vez más, renovamos nuestro compromiso en defensa de MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
11 de mayo de 2020
CEHPNAL.

RAMÓN CARRILLO: EL HOMBRE DE LA MEDICINA MILITANTE

“Por donde Ramón Carrillo
va truncando chacareras
cuerpo a cuerpo con la muerte
se pasa la vida entera”
                                                                             
A don Ramón Carrillo de Briático-Mounier
               (fragmento de chacarera)
Prof. Claudia A. RODRIGUEZ Mayo de 2020 

CEHPNAL

Presentación
En este material nos proponemos difundir algunas ideas de quien fuera el primer Ministro de Salud de nuestro país: el Dr. Ramón Carrillo. Los fragmentos seleccionados del libro La Teoría del Hospital intentan mostrar, a manera de aguafuertes, el ideario revolucionario que dio origen a la corriente sanitarista nacional hacia fines de la primera mitad del S. XX.  
Previamente a la exposición del ideario de Carrillo se vuelve imperioso conocer aspectos de su vida para asomarnos a su cosmovisión y entonces comprender algunas concepciones que en el presente se vuelven inexorables.

Aspectos de su vida
Ramón Carrillo nació en Santiago del Estero en 1906, fue el hijo primogénito de una familia numerosa. Egresó de la Escuela Nacional a los 17 años y viajó a Buenos Aires para emprender su sueño: ingresar en la carrera de medicina.
En 1924 fue designado practicante externo del Hospital Nacional de Clínicas por concurso de calificaciones, al mismo tiempo que se iniciaba como redactor de la Revista del Círculo Médico Argentino y del Centro de Estudiantes de Medicina. 
Conoció al doctor Manuel Balado quien había llegado desde los Estados Unidos con las últimas novedades sobre neurocirugía; este influirá en la decisión de Carrillo en orientar su especialidad hacia la neurocirugía. En 1928 fue designado, por concurso de calificaciones, practicante menor interno del Hospital Nacional de Clínicas y, sin descuidar otra de sus pasiones, al año siguiente asumió como director de la Revista del Círculo Médico Argentino y del Centro de Estudiantes de Medicina.
Dos años después se hizo acreedor de la «Beca de la Universidad Nacional de Buenos Aires» gracias a sus excelentes calificaciones y a sus numerosas publicaciones científicas; y es así, que durante tres años se perfeccionó en Holanda, Francia y Alemania. 

 Parafraseando a Rodolfo Alzugaray, militante de la Izquierda peronista quien escribió la biografía más completa sobre Carrillo, da cuenta que: la herencia paterna lo volvió al joven estudiantes simpatizante del partido Conservador; sin embargo, este aún estudiante secundario era un lector profundo de las realidades que vivía su provincia junto a las regiones abandonadas por quienes defendieron los intereses portuarios. Fue entonces que reivindicaría las figuras de los caudillos Juan Felipe Ibarra y Facundo Quiroga, comprendiendo decía: “los motivos de las luchas federales”. 
Obstinado observador de las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores rurales, observó en su tierra natal las tareas de muchas mujeres que –a falta de hombres debido a los trabajos temporarios- realizaban tarea de hacheras, aún en estado avanzado de embarazo. Al mismo tiempo que eran quienes garantizaban el agua potable que trasladaban en profundas tinajas, supeditando su salud para garantizar un derecho básico a sus descendencia.
Frecuentaba espacios culturales y cafetines en donde trabó amistad con Homero Manzi y los hermanos Discépolo. Al desatarse la Segunda Guerra grande, el mundo académico por acción u omisión se posicionó, provocando una profunda división interna en el ámbito universitario. Su clara postura neutral lo acercará a FORJA y provocará el alejamiento de antiguos maestros y colegas.


lunes, 27 de abril de 2020

EDITORIAL Y PRESENTACIÓN DEL BLOG


Al iniciarse el presenta año 2020, quienes formamos parte del Centro de Estudios Históricos del Pensamiento Nacional y Latinoamericano (CEHPNAL) – docentes, adscriptos, graduadxs y jubiladxs, pertenecientes al Departamento de Historia del I.S.P. “Dr. J.V. González” - planificábamos la continuidad de nuestras actividades iniciadas en 2017.
Como es de dominio público, la situación por la que atraviesa toda la sociedad a nivel mundial nos ha sumido en una crisis sin precedentes que han puesto en jaque nuestras expectativas, tan auspiciosas, máxime después de que el 21 de diciembre de 2019, el Consejo Directivo del Profesorado resolviera favorablemente la inclusión del CEHPNAL como parte integrante del Departamento. Esto significa impulsar con mayor énfasis los principios y fundamentos que el Centro de Estudios se ha propuesto a partir de su creación, a saber:
  • La revalorización del papel de los profesorados y de la educación Superior cómo una de las fuentes principales para la incorporación, procesamiento y producción del conocimiento en clara oposición a la imposición de la UNICABA.
  • La redefinición de los esquemas pedagógicos y didácticos en la enseñanza de la historia como disciplina.
  • El desarrollo y fortalecimiento de una conciencia colectiva crítica, democrática, nacional y latinoamericana.
  • El reconocimiento de la dignidad de las identidades culturales y de género desde la educación, a partir de la integración de la diversidad cultural y del conocimiento de todos los sectores populares, entendiendo que, la enseñanza de la historia fue atravesando situaciones de ocultamiento y conflictos de lealtades entre los distintos grupos sociales y políticos de Argentina y América Latina.
  • La promoción de un debate integral desde las ciencias sociales referidas al Sistema Educativo, teniendo en consideración el fortalecimiento de la Educación Pública a partir de la democratización de los procesos educativos, contrario a la idea de la educación como resultado de una mercancía.


Estos fundamentos – a partir de la praxis- los hemos puesto de manifiesto en las diversas actividades realizadas por el CEHPNAL durante los años 2018/19, cumpliendo con los objetivos trazados en nuestra Acta Constitutiva.
La propuesta ha sido y es promoverlas y organizarlas con el afán de invitar a adherentes que se identifiquen con caracterizar la actualidad que nos atraviesa como consecuencia de la agudización de las desigualdades, la polarización social y política, las crisis institucionales, la instalación de una violencia estructural, el racismo, la xenofobia, los femicidios dentro del marco impuesto por el neoliberalismo. Políticas de estado que, afianzadas en la región durante los últimos años, por parte de diferentes los gobiernos y distintos actores políticos y sociales que no han tenido, en líneas generales, una oposición capaz de generar expresiones disidentes para combatirlas.
No obstante, a partir de las urnas en diciembre de 2019 advertimos la posibilidad generar un proyecto superador en el que grandes sectores de la población accedan a derechos sociales y una mejor calidad de vida. Esos derechos que han sido cercenados a partir del saqueo, el desguace del patrimonio nacional favoreciendo a las corporaciones nacionales y transnacionales que han obtenido ganancias siderales que han destruido el aparato productivo, el trabajo, la ciencia y tecnología, la educación y la salud pública, provocando la mayor pauperización y marginalidad de la historia argentina proyectado a partir de un “darwinismo social” propio del espíritu oligárquico.
La actualidad, atravesada por la aparición de una pandemia que ha instaurado un caos mundial nos ha llevado a utilizar - como a toda institución académica – esta herramienta virtual que nos permitirá mantener con regularidad, el contacto con quienes acuerden con las identidades precedentemente señaladas.
Todo hace pensar que la crisis ha de apuntar a un cambio de paradigma ante el previsible agotamiento del modelo de dependencia. En ese sentido, la creación del CEHPNAL a partir de sus objetivos, se proponen contribuir al aporte de los debates, de la discusión académica, al sostén de la compresión e interpretación de la historia local y regional desde una antítesis a la “historia oficial”. 
Una estrategia que nos posibilita fortalecer esos lazos identitarios de la comunidad latinoamericana, pretendidamente disgregada por el poder hegemónico.
La propuesta está en marcha. Iremos sumando opiniones, ensayos, monografías, recensiones bibliográficas, videos y todos los aportes que se consideren apropiados para los objetivos fijados en la búsqueda del interés por la investigación historiográfica, indispensable para la comprensión de los procesos históricos.
A todxs, lxs esperamos.



Semana de mayo. ¿Nacimiento de una “grieta”?


 ” La historia argentina se encuentra atravesada por la lucha de dos modelos sociales, políticos y económicos de país”. Norberto Galasso.

Autor: Ricardo Boserup 
"Seminario:“El derecho a conocer nuestra Historia. Educando para la Patria Grande."

La pretendida invención sobre la existencia de una sola sociedad revolucionaria que planificó, condujo y llevó adelante la Revolución de mayo de 1810; y que fuera difundida, fomentada y defendida por la historiografía clásica, ha sido producto de diversas revisiones que en su mayoría han coincidido en que no existió la presencia de una misma naturaleza dentro del grupo que desencadenó la caída del régimen colonial. La concepción de la acción conspirativa, había sido forjada bajo el auspicio del “Grupo de los siete”, pero las ideas y los objetivos de quienes lo componían no tenían un sustento homogéneo.
            Los acontecimientos dados en la jornada del 22 de mayo de 1810, dejarían al desnudo la división entre quienes ocuparon los sitiales del Cabildo aquel día.  Poco tiempo habría de transcurrir para que surgieran las disidencias entre los que pretendían mantener lazos de dependencia con la corona de España, con Domingo Matheu y Juan Larrea – ambos integrantes del Regimiento de Catalanes originado en las Invasiones Inglesas- a la cabeza, y aquellos que se proponían destituir a la representación local de una monarquía absolutista que privilegiaba los intereses coloniales ligados al comercio monopólico con la metrópoli. 

SER DOCENTES EN ÉPOCA DEL CORONA VIRUS

SER DOCENTES EN ÉPOCA DEL CORONA VIRUS
Prof. María Juana Rosselló.

El CEPHNAL es el Centro de Estudios que funciona en el Departamento de Historia recientemente reconocido en el marco de la reunión del Consejo Directivo en 2019.
Todos sus integrantes docentes o futuros docentes manifestamos nuestra preocupación por la situación actual que vive el mundo globalizado y en particular nuestro país.
Entendemos que el ejercicio de este rol no es una mera cuestión laboral, por lo cual la asumimos de manera muy particular acrecentando nuestro compromiso social.
El contexto actual nos ha impuesto una forma de trabajo que se desarrolla en condiciones que no son las habituales. Hoy desarrollamos nuestra tarea con apoyo de las redes y desde diferentes plataformas que demandan gran cantidad de horas de trabajo y, en muchos casos no llegan a todos los estudiantes. Las desigualdades se subrayan ante esta necesidad tecnológica a las que muchas familias no pueden acceder.
Sin lugar a dudas las clases han comenzado. Nuestro ritmo de vida siempre intenso se
ha modificado, porque hemos asumido nuevas tareas, silenciadas por los medios, y que sin ser inherentes a la tarea nos sentimos garantes de ellas. El reparto de comida, la distribución de viandas, el acercamiento de materiales pedagógicos para cubrir necesidades las del grupo familiar de pertenencia.
¿Y TODO ESTO POR QUÉ? Fundamentalmente porque sabemos que somos hacedores
de un futuro que se complejizó y entendemos que de algún modo contribuimos a que todos puedan acceder al conocimiento. Este esfuerzo tiende a que, en cierto modo, nuestros estudiantes tengan mayores posibilidades a futuro.
Por suerte, en medio de esta incierta y preocupante realidad, actualmente tenemos un
Estado Nacional presente que nos proporciona recursos y asiste a los que menos tienen.
Esta presencia del Estado, tan criticado por los defensores de la economía liberal, viene a fortalecer a los que más perjudicados se encuentran tan luego de haber sido vapuleadas todas las estructuras de las políticas públicas en sectores básicos para el desarrollo de un país. El des-gobierno de la gestión anterior dejó una situación muy endeble para hacer frente a este flagelo sin embargo estamos seguros que con decisión y conducción política estamos convencidos que saldremos adelante.
Estamos orgullosos de nuestra tarea, sabemos que es perfectible. Pero con limitaciones y errores nos hacemos presentes ante ese compromiso con la convicción de superar este nefasto momento, con la esperanza de poder retornar a las aulas y en el cara a cara seguir construyendo.
Nuestra responsabilidad tiene que ver con la lucha y el compromiso de lograr una sociedad más justa y equitativa, en la que todos estemos incluidos.
Todo acto de enseñar es un acto político y ético, motivo por el cual asumimos la tarea y día a día intercambiamos y procuramos adoptar nuevas formas, PORQUE ESTAMOS CONVENCIDOS QUE LUCHAR TIENE SENTIDO Y ESTAMOS DISPUESTOS A SER PROTAGONISTAS. OBSTINADOS EN EL HACER PORQUE SABEMOS QUE UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE-



Los y las trabajadoras de la educación de la Escuela Pública en tiempos de pandemia.

 Prof. Martin Felice  Prof. Martin Fioretti

Transitamos una coyuntura inédita en la historia del sistema educativo argentino. Jamás estuvieron vacías las escuelas por más de 40 días durante un ciclo lectivo. No hubo más de diez días de paralización cuando en el contexto de la Reforma Universitaria, en octubre de 1918, la sociedad estuvo asolada por la fiebre española, o en un episodio más reciente, cuando en el 2009 hizo aparición la gripe A. Esos dos recortes momentáneos del sistema educativo argentino no fueron nada en comparación con la actual pandemia.  
Estamos inmersos en una problemática a nivel global, en donde el principal culpable es el neoliberalismo y el capital financiero. Este actual modelo político, económico, social y cultural, que le hace tanto daño a la humanidad y al medio ambiente, tiene un objetivo principal: el lucro y concentración de la riqueza en pocas manos. 
Siempre, ante una problemática como la actual, o ante una crisis económica y social, la Escuela Pública fue (y es) sostenida por los y las trabajadoras de la Educación. A la dictadura le pusimos el
pecho, y eso llevó la vida de 600 compañerxs trabajadorxs: docentes y auxiliares. Luego, con la vuelta de la democracia se produce la segunda oleada neoliberal, que se acentuó en los 90’. En esta última coyuntura lxs compañerxs sostuvieron la Escuela de nuestros pibes con las luchas sindicales que hoy son hitos de las luchas sociales argentina: La Marcha Blanca y la Carpa Blanca son algunos de aquellos ejemplos.  
Durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández hay un cambio de paradigma en cuanto a las políticas públicas. El sistema educativo es puesto en un lugar preponderante y al servicio de nuestro pueblo. Algunas de las políticas socioeducativas de principios del siglo XXI fueron: La sanción de la Ley de Financiamiento Educativo, que llevó el presupuesto educativo del 2,5 al 6% del PBI y puso en marcha a la Paritaria Nacional Docente; la Ley de Educación Nacional, por la cual el gobierno nacional vuelve a tener relevancia en las políticas públicas sobre educación; la Ley de Educación Sexual Integral, tan necesaria en estos tiempos de femicidios; la Ley de Educación Técnico Profesional, poniendo de pie a la Educación Técnica destruida por el menemismo; el Plan Conectar Igualdad, que entregó 5 millones de netbook a los pibes de las Escuelas Públicas secundarias y terciarias de todo el país, entre muchas otras. 
En diciembre del 2015 asistimos nuevamente a una nueva oleada neoliberal en la Argentina, desmantelando mucho de los construido en el sistema educativo e intentando mercantilizar la educación de la mano de la ONG al servicio del capital financiero. El macrismo le hizo mucho daño al sistema educativo público, especialmente a los y las trabajadoras de la Educación. Algo imperdonable fue el desmantelamiento del Plan Conectar Igualdad, situación que pone a flor de piel la gran brecha digital que existe entre los estudiantes.  

Calle 13 - Latinoamérica


Historiadores “Olvidados” Ricardo Ángel Mario Font Ezcurra Autor: Prof. R.E. Juan Carlos Cantoni


Historiadores “0lvidados”  
Prof. R.E.  Juan Carlos Cantoni
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Introducción
En el vasto campo de la historiografía argentina, existen producciones y autores, que en las historias de la historiografía suelen apareces nombrados, que no citados y tratados en el análisis de sus obras, parecen ser declarados olvidables o simplemente son ignorados. 
Preguntarse por qué daría lugar a ensayar múltiples hipótesis explicativas, no obstante, no caben dudas, son el resultado de opciones voluntarias por decirlo piadosamente cuando no, por mera ignorancia.
De todas maneras, en nuestra producción histórico-historiográfica desde los comienzos de la obra maestra de Rómulo Carbia hasta producciones contemporáneas es posible observar una “grieta” entre los que son “consagrados” de los que no lo son, entre “académicos” y “militantes”. Generalmente la “consagración” es un acto de afirmación de la pertenencia a determinados “campos” que se rigen duramente por un canon “científico”, capital simbólico de definiciones, prácticas, conceptos, etc. que exaltan o condenan, autores, obras, grupos etc.  Demás está decir que, aunque muchos se rasguen las vestiduras, en todos los casos, existen explícitos o implícitos componentes ideológicos
Hubo momentos en nuestra historia cultural en los que estas posibles “controversias” entre unos y otros, fueron simplemente saldadas por la violenta intervención del poder político, y no siempre durante los períodos dictatoriales
El rescate de estos “olvidados” es pertinente ya sea para poner en debate sus hipótesis o para revalorar sus aportaciones heurísticas, en todos los casos para comprenderlos antes que condenarlos, o para desarticular supuestas “conspiraciones del silencio” si existen…
En esta primera nota consideramos el caso de Ricardo Ángel Mario Font Ezcurra 


Prof. R.E.  Juan Carlos Cantoni

APOSTILLA


 “Diálogo entre Don Arturo Jauretche y Perón”.  
A.J. - Mire, coronel, la revolución va a tener su mayor dificultad no con los analfabetos y los que apenas terminaron la escuela primaria. Esos hombres aprenden de la vida diaria y de sus necesidades insatisfechas. Se vuelven sabios por el estómago vacío y distinguen bien lo que es bueno de lo que es malo para ellos, que suele ser coincidente con lo que es bueno para el país. El problema está en esas amplias capas medias, que están educadas y son lectoras de diarios como La Prensa, La Nación o Critica; que han leído minuciosamente la historia de Mitre. Esos están educados, pero mal educados. Sus cabezas han sido conquistadas por un falso sentido común, repleto de zonceras. De esas falsedades que, de tanto repetirse, se instalan como premisas. Se han educado en el mito sarmientino de que la opción está entre la civilización o la barbarie. Por supuesto, todo lo extranjero es civilización, y lo de acá, lo criollo, es barbarie. Y mire qué curioso, porque la palabra “bárbaro” viene del griego, y así llamaban los griegos a los extranjeros, a los que no hablaban su lengua. 
Sarmiento invirtió esa lógica que fundó Occidente y, con sus buenas intenciones de educar a todo el mundo, los civilizó bárbaramente, es decir, extranjerizando nuestra cultura. Entonces, coronel, los más educados son también los peor educados. El medio pelo es, en nuestra sociedad, el hombre que se mira en un espejo equivocado, que no es el propio. La oligarquía es una minoría ínfima en nuestra sociedad; son dueños de la tierra, sí, pero su mayor poder es el de ser dueños de la cabeza de miles de argentinos de clase media, que,